El Llobregat

Gesta heroica: El Hombre de las Aguas de Viladecans deja el bus para dar la vuelta a España nadando

Àlex Aragonés | Viernes 04 de abril de 2025
Dar la vuelta a España nadando es la hazaña que un conductor de autobús de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) afrontará a partir de este 22 de abril, fecha en la que Alberto Lorente se lanzará al agua desde Bilbao para iniciar un reto de 19 días donde “cada brazada cuenta” para concienciar sobre la labor fundamental de la limpieza de playas y los peligros del cambio climático.

Esta iniciativa, única en España, llevará al vecino de Viladecans a hacer historia al ser el primero en recorrer de norte a sur la península y realizar actividades de concienciación de recogida de residuos en cada etapa de travesía. “No es solo cuántos kilómetros hago nadando, sino cuántos kilos de basura recogemos”, explica a El Llobregat, el nadador, conocido como ‘el hombre de las aguas’ por sus hazañas solidarias en forma de retos deportivos que le han llevado a tener hasta cuatro Guinness World Records. Una década tan gloriosa como intensa que le ha llevado a decidir colgar el bañador una vez culmine la vuelta a España nadando. “Necesito un respiro para todas las horas que robo de casa. Todo tiene etapas”, admite Alberto, quien ahora centra sus esfuerzos en prepararse para realizar su último gran viaje solidario por las aguas de diferentes rincones, incluido Canarias y Baleares.

Su gesta empezará desde la ría de Bilbao. Allí, Alberto se lanzará al agua para poner rumbo a Getxo, donde descansará y seguirá en Cantabria con la segunda etapa. Concretamente en Castro Urdiales hasta llegar a Islares. Un inicio en el norte de España que continuará en Asturias y posteriormente en Galicia con la mente puesta en Moaña, lugar donde “empezará a vivir el viaje” tras superar todo tipo de oleaje, mareas y condiciones meteorológicas. Estas brazadas solidarias también llegarán a la otra punta de la península.

Parada en Valencia con las víctimas de la DANA

Desde Huelva, Almería, Nerja a Lanzarote, pasando también por Murcia o la Comunidad Valenciana, donde harán una parada especial para visitar a la gente afectada por la DANA. Sin dejar de lado Baleares y su gran llegada en la última etapa a Salou, donde sus familias y seres queridos le esperarán con los brazos abiertos para poner fin a un proyecto de concienciación del medio ambiente. “Visualmente no va a ser la más atractiva, porque las playas no nos ofrecen a lo mejor los encantos que hay en el norte, con la dureza de la prueba. Pero es especial porque es el cierre de un ciclo y dejar un pequeño legado. Me hubiera gustado también acabar Barcelona por la ubicación del Hotel Vela, pero no queríamos complicarlo más”, admite Alberto Lorente, quien espera con ganas una vez llegue a la playa catalana saber el recuento final de residuos recogidos tras tres semanas ‘abrazando el mar’. “Cada día se realizará una recogida masiva de basura y vamos a pesarlo en cada etapa, tanto lo que escupe el mar dentro del agua gracias a escuelas de buceos como en las orillas”.

Sin embargo, hasta que se lance al agua desde la ría de Bilbao, Alberto compagina su vida como padre de familia y conductor de autobús por las tardes, con la logística de un reto que traspasa fronteras y con un entrenamiento desde las playas del Baix Llobregat, su lugar de confort tras haber crecido rodeado por sus aguas. “La libertad que te da la playa, no te la da una piscina. Tenemos la suerte de tener el mar, no lo puede decir todo el mundo. A nivel personal, la playa me da esa vitamina que es simplemente asomarse al mar. Nada más”, reconoce.

Gavà y Castelldefels, sus mejores aliadas

Las playas de Gavà y Castelldefels se han convertido en sus mejores aliadas para conseguir seguir en forma para dar la vuelta a España nadando. “Son las que más tengo cerca de casa. No tengo tanto tiempo para coger el coche e irme a Girona, donde el agua está más limpia, pero entrenar en el Baix es mi rutina. Sé dónde aparco cada día, donde dejo la llave del coche, el tiempo que tengo y cuántos kilómetros hay del espigón hasta un monumento. No me hace ni falta reloj porque tengo bajo control la situación”, admite el ‘hombre de las aguas’ sobre un proceso que pese a la comodidad de la zona no le permite en ningún caso prepararse al 100%.

“Ni para este ni para ningún otro reto. Cuando nadé a ciegas 50 kilómetros, que fueron más de 20 horas, no pude replicar eso en un entrenamiento. Nunca estás preparado. Es cierto que ahora me preocupan las primeras etapas. No me he metido en la ría de Bilbao y va a ser la primera vez en el inicio del reto sin haber tocado ni la ría, pero no tengo tiempo ahora para pegarme un viaje a Bilbao tres días y entrenar allí”, destaca el nadador, quien en su horario laboral recibe el respaldo de otros conductores de autobús de Transportes Metropolitanos de Barcelona, conocedores del desafío que afrontará desde las aguas: “Me saludan y animan cuando se cruzan conmigo en otra línea de autobús. Siempre me dicen ‘A tope’, una expresión que utilizo siempre al considerarme una persona positiva”. Este respaldo no solo llega desde sus compañeros de profesión, también lo recibe de algún que otro jefe: “Uno de ellos, al que admiro y le tengo mucho respeto y cariño, se va a venir la primera semana entera como conductor de furgoneta para las primeras etapas. Hasta ese nivel estamos. Por suerte hay gente con una calidad humana que se necesita en todos los trabajos”.

Logística de hotel en hotel

Su reto está en el agua, pero la logística también tiene en cuenta la carretera, por donde se moverán de etapa en etapa y de hotel a hotel para dormir de noche: “No vamos a nadar los 8.000 kilómetros de costa que hay en España. Es inviable. Necesitaría cogerme dos o tres años de excedencia, pero en un viaje de manera interrumpida como el que vamos a hacer, pasando por todas las comunidades con fecho de inicio y fin, nadie lo ha hecho. Seremos los primeros”. Un legado solidario que Alberto empezó con 26 años y que pondrá fin una década más tarde con un sinfín de experiencias que le han permitido recaudar más de 100.000 euros para diversas causas gracias a ‘Un reto una vida’ su organización sin ánimo de lucro: “Es lo que más ha merecido la pena. Cuando di la vuelta a Mallorca hace un par de años, vi a familias llorando o gente que me abrazaba. Lo único que has hecho ha sido darles visibilidad. No quieren nada más”. III


Cuatro ‘Guinness World Records’

Otro ejemplo de la capacidad de Alberto Lorente para superar retos se constata cuando logró batir el récord del mundo nadando a ciegas la máxima distancia. “En Murcia fue una tortura psicológica, el registro llevaba 21 años sin batirse. Cuando te quitan un sentido, que tú encima ya tienes, te aseguro que dentro del agua era una locura y 20 horas nadando”, recuerda sobre una prueba en la que ha logrado hacer historia, sumando hasta un total de cuatro Guinness World Records, llegando a rechazar otros dos después de nadar seis horas alrededor de una piscina de pequeñas dimensiones.
“Quería hacer 24 horas nadando en círculo, pero empecé a vomitar y no había manera de aliviar el dolor. Al día siguiente recibo una llamada y me dicen que no había ningún registro y que me podían validar si yo quería las seis horas como mayor número de horas nadando en círculo. También de kilómetros porque pusimos una estructura encima de la piscina con una cámara fija, para también batir los dos récords”. Pero Alberto lo tenía claro: “Dije que no porque no había cumplido mis 24 horas que yo había propuesto, y para mí no tenía sentido tener dos papeles firmados. Sinceramente, no le veía valor, y sigo sin verlo”.


Esta fortaleza le ha permitido combinar su gran pasión por la natación y mostrar una solidaridad que ha evidenciado en todos sus actos. El último de ellos con una vuelta a España a nado que busca movilizar a la sociedad para reducir los residuos en las playas y los mares: “El objetivo es dejar una huella positiva en el medioambiente e inspirar un cambio real en los hábitos de consumo y reciclaje. Es una invitación a sumarse al movimiento por la protección de nuestros mares”, culmina Alberto, quien seguirá siendo el ‘hombre de las aguas’ una vez cuelgue un bañador que le ha hecho abrazar el mar con cada brazada solidaria. III

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