La Policía Nacional ha desarticulado una banda criminal que se dedicaba a la regularización fraudulenta de extranjeros, a través de parejas de hecho de conveniencia. Los miembros de la banda operaban entre Cornellà y varias localidades de Girona, facilitando a extranjeros en situación irregular empadronamientos y documentación a cambio de dinero.
La investigación, organizada en tres fases, ha comenzado en Cornellà, después de detectar las seis primeras “parejas ficticias” creadas por la organización. De hecho, para unir a tres de estas parejas, la banda había robado el DNI a tres mujeres españolas para usurparles la identidad.
En un primer momento, los agentes han relacionado con la banda 157 parejas falsas. Tras analizarlas, a partir de la información obtenida, han identificado otras posibles 70 parejas ilícitas vinculadas con la actividad criminal de la banda. Así, el total de parejas investigadas ha ascendido a 227, en su mayoría fraudulentas. Tras esta primera fase, los agentes han logrado detener a dos implicados en el entramado criminal, en la localidad de Camprodon (Girona).
Investigación abierta
A partir de toda la información obtenida en estas primeras labores de investigación, la segunda fase ha permitido identificar y localizar a otras 26 personas implicadas, entre Cornellà y Camprodon. Entre los arrestados, los agentes han capturado a los cinco principales ‘jefes’ de la banda. Además, han dirigido un operativo de entrada y registro en una gestoría de Salt (Girona), en la que la organización habría presentado todas las solicitudes para concertar estas parejas de hecho.
Durante el registro, los agentes han intervenido documentación y material vinculado a esta regularización fraudulenta. Los agentes están actualmente analizando toda la información conseguida en la gestoría, tanto los efectos informáticos como la documentación intervenida. Así, la investigación continúa abierta, con la tercera fase en marcha.
Un negocio millonario
La banda favorecía la inmigración ilegal gracias a una sólida infraestructura que les permitía legalizar parejas de hecho. Los extranjeros que solicitaban los servicios de la banda residían de manera irregular fuera de España, principalmente en Francia y Bélgica.
A raíz de la investigación, los agentes han podido acreditar un total de 212 parejas de hecho fraudulentas, todas inscritas en el registro de Cataluña. Estos extranjeros habrían llegado a pagar hasta 15.000 euros cada uno por estas gestiones ilícitas. Así, la suma de todas las operaciones de la banda asciende a un beneficio económico de más de tres millones de euros.
Modus operandi
La banda tenía un modus operandi bastante definido. Primero, captaba a clientes extranjeros que querían regularizar rápidamente su situación y los ponía en contacto con ciudadanos españoles. Después, les ofrecía un domicilio, después de pagar al propietario con su ‘tasa’ por los servicios. Los criminales “acompañaban” a sus clientes durante todos los trámites para obtener la nacionalidad, incluso hasta los respectivos ayuntamientos para realizar el empadronamiento en este domicilio fraudulento. La banda utilizaba los mismos domicilios para varias parejas, llegando incluso a empadronar a ocho parejas en un breve espacio de tiempo.
Para poder orquestar esta regularización de extranjeros, la banda utilizaba documentación falsa e incluso documentos robados a mujeres españolas, para usurpar sus datos de filiación. Además, la organización realizaba los trámites siempre en las mismas gestorías y notaría. Todas ellas están siendo investigadas en esta tercera fase.
212 parejas ficticias
La operación ha permitido detener a 14 integrantes de la banda por falsificación de documentos, pertenencia a una organización criminal y delitos contra el derecho de los ciudadanos extranjeros. Paralelamente, han arrestado a otras doce personas relacionadas con la cúpula de la organización. La investigación, todavía abierta, ha analizado a un total de 227 parejas de hecho: 212 parejas han resultado fraudulentas, y doce formalizadas con documentación robada a mujeres españolas que desconocían los trámites que se estaban gestionando con su identidad.
La Policía Nacional está trabajando en la extinción de estas parejas ficticias y la denegación de las solicitudes de regularización de los “clientes” de la organización.